Calidad de la carne

El éxito de nuestra carne reside en su calidad.

Por su sabor, textura, color, jugosidad y terneza, se la conoce como un producto único. Tanto los profesionales de la gastronomía, como el consumidor le han otorgado una extensa reputación. Está calidad sólo se puede obtener combinando tres elementos:

1.- La raza de las vacas: Nuestra vaca es puramente de carne. Pertenecen a la raza parda de montaña, cuyo asentamiento geográfico tiene más de 160 años y reconocida como raza autóctona según la Catalogación Oficial de Razas de Ganado de España.

2.- La alimentación de los animales: mantenidos exclusivamente con pastoreo de la propia dehesa, durante todo el año. Hasta los 5 meses son mantenidos únicamente con lactancia natural. A partir de ese momento, se nutren exclusivamente de forrajes propios y alimentos exclusivamente vegetales, procedentes de la misma finca.

3.- La buena vida de las vacas en la dehesa: Nuestras reses se mueven en total libertad por un entorno exclusivo,  en relación con un gran número de especies de flora y fauna, que asientan un ecosistema. Pasean y se recrean por estos dominios vallados, con una calidad de vida insuperable.

Durante la época estival los animales están sueltos pastando día y noche, aprovechando los pastos de la dehesa. Durante las épocas más frías, se les ofrece forrajes y alimentos naturales procedentes de nuestra dehesa.

Además ofrecemos unas garantías y control absoluto de la carne: Sabemos quién fue su madre, nacimiento, peso, crecimiento por día, qué comió y cuanto comió.

Conocemos toda la trazabilidad del producto: desde antes de nacer el ternero, hasta que llega a su casa.

Nuestra carne es el resultado de este bienestar natural de los anímales.