¿Qué tiene de artístico una hamburguesa? de la mano de dos diseñadores franceses, mucho. A través de la creatividad son capaces de convertirlas en piezas que no sé si comeríamos pero seguro que enmarcaríamos.
Quentin y Thomas, aburridos de la comida de todos los días, decidieron que iban a empezar a cocinar juntos a mediodía con un reto, improvisar y experimentar nuevas formas de elaborar una hamburguesa en un corto espacio de tiempo. Pronto lo convirtieron en una especie de ritual: una hora y media para encontrar una idea, correr al supermercado a comprar todo lo necesario, cocinarlo y disparar. El resultado nos parece Fat & Furious Burger
¿Cómo os inspiráis? “De los titulares de los periódicos, de la vida cotidiana… cualquier cosa puede resultar inspiradora” comentan. Para ellos, cada hamburguesa es un desafío porque se trata de intentar algo nuevo cada semana. Nunca saben cuál va a ser el resultado, ni siquiera qué sabor tendrá, y confiesan que “a veces es una gran sorpresa, otras, un gran fracaso”.
Una de sus creaciones favoritos es la Neil Amstrong Burger. Aunque admiten que no está especialmente rica, consideran que fue la primera obra que realmente aportaba algo diferente.
¿Cuál será su próxima inspiración? Seguiremos sus pasos para comprobarlo.






