Cómo preparar nuestros pimientos del piquillo a la cazuela

Si ya has recibido tus pimientos del piquillo asados, te contamos cuál es la mejor manera de prepararlos para sacarle todo el partido. Una forma muy sencilla de darle el “toque” necesario para disfrutar del sabor único de este producto de temporada que acabamos de recoger en la Huerta Navarra.

Ingredientes necesarios:
1 bolsa de pimientos del piquillo
Aceite de oliva virgen extra
Un poco de sal
2 dientes de ajo

Preparación:
1. Ponemos a calentar una cazuela de barro con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
2. Una vez caliente el aceite, añadimos los dos dientes de ajo picados, lo más fino posible, y rehogamos cuidando que no se queme.
3. Antes de que se llegue a dorar el ajo, añadimos los pimientos del piquillo y bajamos el fuego.
4. Dejamos cocer por lo menos 30 minutos muy lentamente, hasta que el pimiento se haga por completo y llegue casi hasta caramelizar.

Y ya está, todo listo. Buen provecho!

Sólo un consejo más, para aquellos que os habéis comprado nuestro lote de 10 bolsas de pimientos con los gastos de envío gratis y preferís congelarlos para disfrutarlos más adelante, os contamos cual es la mejor forma para descongelarlos:

Lenta: en frigorífico.
Planifícalo al menos con un día de anterioridad, el método requerirá su tiempo. Coloca el producto a descongelar sobre un plato o fuente para evitar que puedan gotear restos de agua. Deberás de preparar  y consumir el producto de forma inmediata.

Cuando ya se ha descongelado, el alimento debe prepararse y consumir de forma inmediata para prevenir el crecimiento de bacterias.

Media: en agua fría.
Esta forma de descongelación se realiza en pocos minutos, pero necesita mayor atención. Los alimentos deben estar siempre envasados de forma hermética para evitar que el producto pueda empaparse de agua, la cual le restaría su calidad. absorba agua y se reduzca su calidad.
Sumerge el producto envasado al vacío dentro de un bol de agua fría del grifo. Tendrás que cambiar el agua del recipiente cada vez que baje la temperatura del agua con el fin de ir templando el producto y que se descongele progresivamente. Cuando ya se ha descongelado, el alimento debe prepararse y consumir de forma inmediata para prevenir el crecimiento de bacterias.

Rápida: en microondas.
Esta última opción es a la vez la más delicada, por la aportación de calor que puede recibir el producto y por lo tanto deteriorar el mismo. Para ello sigue las indicaciones de tu microondas. Cuando ya se ha descongelado, el alimento debe prepararse y consumir de forma inmediata para prevenir el crecimiento de bacterias.

Durante estos procesos de descongelado, lo que no debes hacer nunca es:
– Descongelar los alimentos en agua caliente o a temperatura ambiente.
– No vuelvas a congelarlos a no ser que los cocines a más de 70º durante al menos dos minutos.
– Evita el contacto directo entre los productos que descongeles y otros que tengas cocinados para evitar contaminaciones cruzadas