EN PETRA MORA FRENTE AL “FAST LIFE”, SLOW MEAT

El ritmo de vida actual, la inmediatez y  la falta de tiempo, ha ido transformando nuestros hábitos de vida y de consumo, derivando en una serie de cambios en nuestra forma de comer. Esta “velocidad alimenticia” imparable que nos arrastra, ha desembocado en un impacto ambiental desproporcionado que afecta a nuestro entorno natural y a las especies que lo habitan. Debemos frenarlo.

El crecimiento exponencial en el consumo de carne en los últimos 70 años, ha provocado un alto impacto medioambiental con la pérdida de entornos naturales antes bien conservados, la extinción de algunas razas animales ante el descontrol productivo, y una reducción en los niveles de calidad de carne, con grandes ganaderías que priorizan la cantidad sobre la calidad.

El consumo de este alimento se ha convertido en los últimos años en un tema de debate central y se están sentando las bases de iniciativas de producción y consumo sostenible. La iniciativa Slow Meat es una interesante propuesta con la que compartimos muchos de sus postulados.

Continuar con la producción de carne y que sea esta actividad el principal motor de la conservación y salvaguarda del patrimonio natural y  de los animales que la habitan, debe ser el eje vertebrador de la actividad ganadera. Desde Petra Mora, aplaudimos esta iniciativa,  nuestro cometido fundamental es conseguir un producto de excelente calidad basándonos en el respeto y recuperación del entorno en el que nos encontramos, y  por supuesto, el bienestar de  nuestras terneras, a las que  cuidamos y mimamos.

En esta línea caminamos en Petra Mora, una labor en la que llevamos trabajando en nuestra explotación ganadera desde hace ya muchos años, recogiendo el legado de la ganadería tradicional y los ganaderos que durante siglos han utilizado estas tierras para el mismo cometido.

Y, ¿de qué manera lo logramos?
Frente al impacto que provoca la cría industrial de carne en la calidad de vida de cada animal, y por supuesto en la calidad de su carne, en Petra Mora sólo criamos el número de terneras que nos permite proporcionarles un entorno propicio para la vida. Cuidamos al máximo las condiciones de nuestros animales, frente al estrés que soportan en grandes explotaciones ganaderas. La vida en libertad es una premisa que influye en el resultado final de una carne de mejor calidad. En nuestro caso, contamos con una finca de 600 hectáreas destinadas a esta actividad, el resultado, un producto de calidad superior.

Este entorno en el que conviven, cuenta también con los mejores cuidados, pues es en estos prados de Granja de Moreruela, Zamora, donde nos encontramos, donde conseguimos el alimento necesario para nuestro ganado y piensos de la mejor calidad. Frente al impacto medioambiental y la destrucción de ecosistemas, esta labor nos permite mantenerlo y recuperarlo. Somos conscientes de que sólo cuidando nuestro entorno lograremos la excelencia que perseguimos.

Pensando de esta manera, y estando convencidos de ello, logramos la conservación del medio y la recuperación de la parda de montaña, raza autóctona que recuperamos en nuestra dehesa a través de una actividad económica que además reactiva el empleo en zonas rurales como la nuestra.

El reconocimiento a esta labor
Todo este trabajo ha dado sus frutos, otorgándonos el Certificado AENOR de Bienestar animal, siendo la primera explotación ganadera de carne de España en conseguirlo. Este hecho nos da ánimos para seguir haciendo las cosas de esta manera, reafirma que estamos en el camino correcto, y refrenda que esta forma de cría y consumo de carne es la mejor vía para garantizar la conservación, recuperación y sostenibilidad del patrimonio con el que contamos a través de una actividad respetuosa con el entorno.

Y todo esto,¿tiene influencia sobre el precio de la carne?
Creemos que es necesario conocer el trabajo que hay detrás de estos modos de producción, enfocados a lograr un producto de calidad, para poder hacer una valoración. Un precio excesivamente bajo puede ser sinónimo de baja calidad o de productos poco respetuosos con los animales y el medio, lo cual debe ponerse en la balanza por parte del consumidor final a la hora de tomar una decisión en su compra.

Desde Petra Mora seguimos trabajando con esta idea, seguros de que este es el camino a seguir para ofrecer buen producto a un precio adecuado, salvaguardando y respetando el entorno en el que vivimos.

Nos apuntamos pues al Slow Meat, carne sin prisas, comida sin prisas, disfrutando del mejor sabor con tiempo para saborearlo.

Si quieres leer el manifiesto completo Slow Food puedes hacerlo aquí.