CERDO IBÉRICO DE BELLOTA: UNA DEHESA, MUCHAS BELLOTAS, SU LARGA MONTANERA Y CUATRO PIEZAS DE CARNE ÚNICAS

Cerdos ibéricos de bellota en la dehesa extremeña

Así de tranquila es la vida en la dehesa, los procesos se ralentizan, pero cuando se trata de cuidar bien de los animales y obtener como resultado un producto de calidad superior, no nos importa. España es un país muy fan del cerdo… ¡entiéndase la expresión! 😉 Somos grandes productores y consumidores de esta carne, nos gusta “del cerdo hasta los andares” Y como en Petra Mora lo sabemos, todos los años conseguimos os traemos algo muy especial.

Siguiendo con las frases hechas, “si una imagen vale más que mil palabras”, esta nos sirve para ilustrar perfectamente cómo concebimos el trato que debemos dispensar a los animales. Si, somos conscientes que partimos de la base de que estos serán más adelante convertidos en productos ibéricos, pero esta circunstancia no es un impedimento para no dispensarles una vida confortable y un trato adecuado. Compartimos la idea de nuestro proveedor, Carrasco Ibérico, que reza así: el buen trato animal es una convicción y redunda además en un producto mejor. ¿Queréis una prueba concluyente? Probad el lote de carne fresca de cerdo ibérico de bellota edición limitada que hemos preparado con ellos y sabréis de lo que os hablamos.

Cerdo ibérico de bellota
El protagonista absoluto de esta historia, el auténtico cerdo ibérico.

Silueta estilizada, morro afilado, orejas grandes y caídas, piel oscura, unos 170 kilos… Si dando un paseo entre encinas y alcornoques de la dehesa extremeña os topáis con esta belleza,¡es él! nuestro cerdo ibérico de bellota, inconfundible, podríamos incluso decir que es el auténtico cerdo “raza Carrasco”, apellido que le vendría como anillo al dedo recordándonos que es esta famila la que lleva más de 120 años trabajando con pasión en este campo y que ha conseguido un cerdo realmente especial y diferente.

Este animal no entiende de jaulas, ni de engorde intensivo, ni de química, pero sabe mucho de vida en libertad, de muchas bellotas y alimentación natural, porque así se crían en las 800 hectáreas de las que disponen nuestros proveedores y amigos de Carrasco. Todos sus cerdos se pasan así 18 meses, y además, su alimentación en régimen de montanera se prolonga en invierno durante cinco meses.

Así son las cuatro piezas de nuestro lote de carnes ibéricas de bellota. Casi dos kilos de una carne brutal

Y al final, su carne. Ese crecimiento más lento del que hablábamos y el banquete de bellotas permanente al que tienen acceso, hace que la infiltración de grasa sea mucho mayor en estos animales y se vea reflejado en todas sus piezas de carne, extremadamente jugosas y tiernas. Un cerdo, cuatro cortes, muchas maneras de disfrutarlas y un pack para los que quieran probar:

Solomillo 100% ibérico de bellota. Seguramente la pieza más valorada de cualquier animal si hablamos de frescos. Puedes preparar la pieza entera o cortarla en medallones, asarlo, freirlo, prepararlo a la plancha… Es tan tierno que de cualquier manera notarás esa jugosidad en cada bocado.

Secreto 100% ibérico de bellota. El juego de palabras con “el secreto mejor guardado” no cuela, porque todo el mundo sabe ya que es un bocado delicioso, casi casi se deshace en el paladar por ese porcentaje tan alto de grasa infiltrada. 

Presa 100% ibérica de bellota. Fue una gran desconocida hasta hace bien poco para pasar a convertirse en una de las piezas más valoradas en los cerdos ibéricos. Tiene una forma muy característica, como de abanico “ adornado con su grasa intramuscular. Si te apetece un carpaccio o un tartar, esta es tu pieza….aunque si estás pensando en una parrillada o un asado, también.

Pluma 100% ibérico de bellota. Quizá la pieza de sabor más intenso, y como todas, muy jugosa y tierna para no desentonar con los demás. Prueba a prepararla a la plancha, filetéala y añádele unas escamas de sal y una pizca de pimienta. Otro nivel.